A una barba

Era un viejo de luengas barbas   

que por tener tenía

unas ristras sucias y largas

que angustias daban.

Al andar se las pisaba

y entre la suciedad del suelo

y la de sus plantas

podían hasta crecer negras algas.

Era tal la suciedad

que vómito causaba

cada vez que por mi casa

su repugnante alma vagaba.

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~ por Mercè Huertas Giol en 02/06/2010.

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